Sabía que alguno iba a caer en la obviedad y aprovechar para hacer campaña electoral tirando de careta de Barack Obama.
Pues sí, ha sido Seal, el marido de Heidi Klum, la misma que yo creo que se lleva el premio al disfraz más original y engorroso gracias a su transformación en diosa sádica que le llevó mas de cuatro horas ejecutar, y cuya parte más dificultosa fue encontrar un tono de maquillaje para su cara, igual al de sus leggings.
El viernes se celebró Halloween, momento en el que todo el mundo aprovecha para disfrazarse, y los famosos no iban a ser menos. Algunas aprovechan para ir aún más ligeras de ropa, como por ejemplo la hermosa, Mariah Carey, que esta semana ha tenido tiempo de utilizar dos disfraces: el de bombera sexy y vendedora de galletas.
Heidi Montag se vistió de policía sexy y Audrina Patridge llevaba un vestido igual de corto, con detalles de tul negro. Lo mejor del disfraz: las pestañas postizas y las sombras de ojos de fantasía, aunque sigo sin saber de qué iba disfrazada.