Sabía que alguno iba a caer en la obviedad y aprovechar para hacer campaña electoral tirando de careta de Barack Obama.

Pues sí, ha sido Seal, el marido de Heidi Klum, la misma que yo creo que se lleva el premio al disfraz más original y engorroso gracias a su transformación en diosa sádica que le llevó mas de cuatro horas ejecutar, y cuya parte más dificultosa fue encontrar un tono de maquillaje para su cara, igual al de sus leggings.
Fotos | faded youth y just jared

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